Sostenibilidad

Mercado Provisional de Burgos — Construcción sostenible con bloques 100% reciclables

Barruca en el corazón de Burgos: el mercado provisional

Cuando el Ayuntamiento de Burgos acometió las obras de renovación del mercado permanente de la ciudad, necesitó dar una solución digna y funcional a los comerciantes durante el período de ejecución. El resultado fue el Mercado Provisional de Burgos, una instalación temporal de calidad constructiva muy superior a lo habitual en este tipo de obras, en cuya ejecución intervino la constructora Acuellar y para la que Bloques Barruca suministró los bloques de hormigón prefabricado que conforman sus cerramientos y particiones interiores. El proyecto fue cubierto por el Diario de Burgos, reflejando el interés ciudadano en una obra que mantuvo viva la actividad comercial del mercado durante la transición.

El hecho de que una obra provisional haya optado por bloques de hormigón de calidad certificada —en lugar de soluciones constructivas ligeras o de menor durabilidad— revela una filosofía constructiva coherente con los principios de la economía circular: si el material va a ser desmontado y potencialmente reutilizado, conviene que sea de la máxima calidad posible.

Mercado Provisional Burgos Bloques Barruca en mercado provisional

Economía circular en construcción: el bloque de hormigón es 100% reciclable

La economía circular aplicada a la construcción plantea un paradigma diferente al modelo lineal tradicional de extraer, producir, usar y desechar. En el modelo circular, los materiales al final de su vida útil en una obra se convierten en recursos para otra, reduciendo la extracción de materias primas vírgenes y minimizando los residuos de construcción y demolición (RCD).

El bloque de hormigón prefabricado encaja perfectamente en este esquema. Al final de su vida útil, el hormigón puede triturarse y clasificarse para obtener árido reciclado, que a su vez puede emplearse como sustituto de árido natural en nuevas fabricaciones de hormigón no estructural, en capas de sub-base de firmes de carreteras o en rellenos de zanjas. Esta capacidad de cierre de ciclo convierte al bloque de hormigón en uno de los materiales de construcción con mayor potencial de circularidad del sector.

Adicionalmente, durante su fase de uso, el hormigón actúa como sumidero de CO₂ a través del proceso de carbonatación: el cemento absorbe dióxido de carbono de la atmósfera a lo largo de las décadas, compensando parcialmente las emisiones de su fabricación. Este fenómeno, bien documentado en la literatura científica, no está todavía suficientemente integrado en los análisis de ciclo de vida del sector, pero mejora la huella real del hormigón a lo largo de su vida útil.

El prefabricado como solución para obras temporales de calidad

Las obras temporales —mercados provisionales, instalaciones de emergencia, pabellones para eventos— enfrentan un dilema entre coste inmediato y calidad. Las soluciones constructivas de bajo coste inicial, como los módulos prefabricados ligeros o las estructuras de acero con cerramiento de chapa, cumplen su función en el corto plazo, pero presentan limitaciones en aislamiento acústico, seguridad contra incendios y confort térmico.

El bloque de hormigón ofrece una alternativa que no sacrifica la calidad por el carácter temporal de la instalación. Su rapidez de puesta en obra —comparable a cualquier otro sistema de bloque— permite ejecutar los cerramientos en plazos ajustados, mientras que sus prestaciones técnicas garantizan a los comerciantes y a los usuarios del mercado unas condiciones de confort y seguridad equivalentes a las de un edificio permanente.

Cuando la instalación provisional ya no es necesaria, el bloque puede desmontarse con cuidado y recuperarse en buenas condiciones para su reutilización directa en otra obra, o triturarse para obtener árido reciclado de alta calidad. Ningún material desechado, ningún vertedero: el ciclo se cierra.

El nuevo mercado permanente de Burgos: un proyecto de ciudad

Más allá del episodio provisional, la renovación del mercado permanente de Burgos es un proyecto de ciudad de primera magnitud. Los mercados de abastos son equipamientos urbanos con una dimensión social, económica y cultural que trasciende su función comercial: son espacios de encuentro, de identidad de barrio, de transmisión de cultura gastronómica y de vertebración del tejido comercial de proximidad.

La inversión en su renovación con materiales y sistemas constructivos de calidad no es solo una decisión técnica: es un mensaje de la administración local a los ciudadanos sobre el valor que se otorga a estos equipamientos colectivos. En este sentido, la elección de bloques Barruca —fabricados en Burgos, a escasos kilómetros de la obra— tiene también una dimensión de proximidad y economía local que se alinea con los valores de sostenibilidad territorial que cada vez más administraciones públicas incorporan en sus criterios de contratación.

Cómo los bloques Barruca permiten el desmontaje y la reutilización

La capacidad de un muro de bloque de hormigón para ser desmontado y reutilizado depende de varios factores: la resistencia del mortero de agarre, el cuidado con el que se ejecuta el desmontaje y las dimensiones y formato del bloque. Los bloques Barruca, fabricados con tolerancias dimensionales ajustadas y superficies planas y regulares, son especialmente aptos para operaciones de desmontaje selectivo.

Si el mortero empleado tiene una resistencia adecuada —no excesiva— y el desmontaje se realiza con medios manuales o mecánicos de baja potencia, es posible recuperar un porcentaje significativo de los bloques en condiciones de reutilización directa en obra. Esta práctica, habitual en construcciones tradicionales de piedra, está siendo recuperada en el contexto de la economía circular aplicada al prefabricado de hormigón.

En el caso de bloques que no puedan reutilizarse íntegros, la trituración en planta de reciclaje de RCD produce árido reciclado clasificado que puede emplearse según las especificaciones de la Instrucción Española del Hormigón Estructural (EHE-08) y del Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para obras de carreteras y puentes (PG-3).

Certificaciones medioambientales del producto

Los bloques de hormigón de Barruca se fabrican conforme a la norma UNE-EN 771-3 —Especificaciones para piezas de mampostería. Bloques de árido ligero—, con control de producción en fábrica auditado periódicamente. La gama completa cuenta con Declaración de Prestaciones según el Reglamento de Productos de la Construcción (Reglamento UE 305/2011), que incluye los valores declarados de las prestaciones esenciales: resistencia a compresión, reacción al fuego, permeabilidad al agua, conductividad térmica y durabilidad.

El proceso de fabricación en planta industrial —frente a la producción artesanal— permite un control preciso de las dosificaciones y el consumo de agua y energía, reduciendo la variabilidad y mejorando la eficiencia del proceso. Barruca trabaja activamente en la incorporación de porcentajes de árido reciclado en sus formulaciones, en coherencia con el compromiso con la economía circular que este proyecto del Mercado Provisional de Burgos ejemplifica.

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